jueves, 10 de junio de 2010

Crónica

Hoy estaba frente a una hoja en blanco... busqué la hoja, al mismo tiempo, encontré una pluma...y ahí seguía, esperando poder llenar la hoja; de frases, letras.. en fin, llenarla de poesía.

Comencé a escribir una palabra, pero cuando la leí, la borre rápidamente, ¡No es lo que siento, ni lo que pienso, lo que escribo! Me desespera saber que no puedo con las palabras, me duele saber que no puedo contra una hoja de papel...

En el momento en que terminaba las pequeñas frases, las comenzaba a cantar, esperaba poder escribir alguna canción, pero... No hay tema, no hay a quién dedicar, no hay quién me inspire, no hay nada!.

Cierro el cuaderno, me cuesta mucho ver el espacio en blanco,inmediatamente lo abro, buscando alguna frase escrita hace tiempo , alguna palabra olvidada , pero, no, encuentro escrito el nombre que más he pensado, el nombre que más he querido y el mismo nombre que desde hace más de un año no dejo de pensar.

Vuelvo a abrir el cuaderno y pienso en escribirle, pero comienzo a repasar la historia que nos une, y me doy cuenta que ya todo se ha dicho y que no hay más palabras para él.... después llega la idea de escribirle a la pasión, a la tentación, a lo que me hace olvidar aquel nombre... pero no puedo, no se merece palabras mías, no merece mis rimas!! y comienzo a dibujar en la hoja en blanco... y hago garabatos.

Ahora sentada frente a un monitor fluye mi escritura, no escribo un poema, un ensayo o algo así... escribo simplemente por la necesidad de ver formadas las palabras que quiero...

Esto simplemente es la crónica de como no se escribir sin mi inspiración...

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