Uno de los momentos más peligrosos en nuestras vidas, es cuando nos enfrentamos con esa persona que será capaz de cambiar nuestro presente, nuestra realidad, modificar nuestro futuro e incluso cuestionarnos nuestro pasado.
En el momento en que estás frente a esa persona por primera vez, debes estar preparado para el golpe más fuerte que puedas recibir, no hay nada que lo pueda evitar pero, si vas preparado puede que recuerdes ese momento durante mucho tiempo. Hay personas que no estando preparadas disfrutan aún más el momento y, aunque puede precer que así sera siempre... llegará el día en que se arrepientan.
El arma más poderosa que tiene la otra persona es su mirada, puede ser tan letal su mal que nunca la olvidarás, aunque veas muchos ojos, sólo verás eso, ojos, y nunca más veras una mirada que no sea la suya. Sentirás la necesidad de perderte en ella y no recordarás nada que haya pasado antes de ese instante.
Enfrentar las miradas es como enfrentar a nuestras almas, todo después de aquel instante serán preguntas, dudas, ansias, incertidumbres, y demás.
Muchas veces la gente no sufre ningun daño, eso pasa cuando las miradas se enfrentan pero las dos hacen el mismo trabajo, cuando las dos se hacen una...
No es que diga que una mirada pueda ser fatal, pero hay miradas que te aniquilan, te dejan sin nada... no es que dure ese mal toda la vida pero, mientras dura no querras seguir viviendo para soportarlo, para aceptarlo.
Para ser un buen guerrero en este enfrentamiento... debemos atacar con la misma técnica... hacer que se enamoren de nuestra mirada!.
Con el único fin de expresar lo que quiero... usando el poder más grande que tenemos: Las Palabras
viernes, 7 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
Noche
Queda la noche y su oscuridad,
es la mejor hora para pensar
para sentir y para descubrir
todo lo que en el día no puedo decir.
Cae la luz y todo va más lento
los minutos no se apresuran,
sólo avanzan junto con la luna
se dejan llevar por ella...
En la noche mi espera es más larga
en la noche se va la esperanza
las llamadas son más esperadas, y,
las ausencias eternas
Cuando ya no queda nada,
más que esperar al sueño
se escucha una canción rompiendo la oscuridad.
es la mejor hora para pensar
para sentir y para descubrir
todo lo que en el día no puedo decir.
Cae la luz y todo va más lento
los minutos no se apresuran,
sólo avanzan junto con la luna
se dejan llevar por ella...
En la noche mi espera es más larga
en la noche se va la esperanza
las llamadas son más esperadas, y,
las ausencias eternas
Cuando ya no queda nada,
más que esperar al sueño
se escucha una canción rompiendo la oscuridad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)